

Kit de reparación capilar: los productos esenciales para recuperar el cabello dañado
La importancia de una limpieza suave
El primer paso para restaurar el cabello dañado es una limpieza eficaz que elimine residuos, impurezas y partículas contaminantes sin alterar su equilibrio natural. Para ello, es recomendable elegir fórmulas suaves y respetuosas que limpien en profundidad sin resecar ni debilitar la fibra capilar.
MELU/ Shampoo es un champú antirrotura formulado para fortalecer el cabello, mejorar su elasticidad y ayudar a prevenir el quiebre. Su acción deja el cabello más suave, brillante y manejable, sin aportar peso.
Su ingrediente activo, el extracto de garbanzo negro procedente de agricultura regenerativa certificada (de la granja de Mr. Gabriele en Parma, Italia)¹, aporta polisacáridos que ayudan a proteger la fibra capilar y antioxidantes que contribuyen a preservar su estructura y resistencia.
¹Procedente de granjas Regenerative Organic Certified™


Acondicionadores y mascarillas para una reparación intensa
Una vez limpio, el cabello necesita nutrición y reparación. Los acondicionadores pueden utilizarse después de cada lavado, mientras que las mascarillas ofrecen un tratamiento más intensivo y suelen aplicarse una o dos veces por semana.
Ingredientes como los lípidos, las ceramidas o los agentes altamente hidratantes ayudan a restaurar la cutícula capilar, mejorar la hidratación y reducir los signos visibles del daño.
MELU/ Conditioner aporta nutrición y fortaleza gracias al extracto de garbanzo negro, ayudando a reducir la fricción entre las fibras y disminuyendo el riesgo de rotura. El resultado es un cabello más resistente, suave y fácil de peinar.
Además, su fórmula de acción rápida permite obtener sus beneficios en tan solo 30 segundos, convirtiéndolo en una solución ideal para el cuidado diario.

Tratamientos sin aclarado para proteger el cabello
Reparar el daño existente es importante, pero también lo es proteger el cabello frente a futuras agresiones. Los tratamientos sin aclarado ayudan a reforzar la fibra capilar y a mantenerla protegida durante todo el día. Entre ellos encontramos:
²Test in vitro realizado en mechones de cabello tratados con MELU/ Spray y expuestos a una solución con níquel, cadmio y plomo, en comparación con cabello no tratado. Estos metales se han seleccionado por ser representativos de algunos de los contaminantes presentes habitualmente en la atmósfera urbana.

Protectores térmicos
Si utilizas secador, planchas o rizadores con frecuencia, incorporar un protector térmico a tu rutina es fundamental. Estos productos crean una barrera protectora que ayuda a minimizar el impacto de las altas temperaturas sobre la fibra capilar.
MELU/ Spray combina protección térmica con acción acondicionadora y efecto antiestático, ayudando a mantener el cabello más disciplinado, suave y luminoso.
³Clínicamente testado en 20 voluntarios


Sérums capilares para sellar y aportar brillo
³Clínicamente testado en 20 voluntarios
Hábitos para prevenir el daño capilar
Los productos son solo una parte de la solución cuando se trata de cuidar el cabello dañado. También es fundamental adoptar hábitos saludables que ayuden a reducir, prevenir y proteger la fibra capilar frente a futuros daños.
Por ejemplo, lava tu cabello únicamente cuando lo necesite, evita secarlo con la toalla de forma brusca y cepíllalo siempre con suavidad para minimizar la rotura y el estrés mecánico sobre la fibra.
Opta por peinados que no ejerzan demasiada tensión sobre el cabello; evita, por ejemplo, las coletas excesivamente tirantes. Además, cortar las puntas con regularidad ayuda a prevenir que las puntas abiertas se extiendan a lo largo de la fibra capilar. Dormir sobre fundas de seda o satén también puede contribuir a reducir la fricción y minimizar el riesgo de rotura.
Por último, siempre que sea posible, limita la exposición al calor. Utiliza agua tibia en lugar de muy caliente durante el lavado, deja secar el cabello al aire parcialmente antes de usar el secador, protégelo con un sombrero o gorra durante exposiciones prolongadas al sol y espacia los tratamientos de coloración y otros procesos químicos para permitir que el cabello se recupere adecuadamente. Mantener una buena hidratación bebiendo suficiente agua también ayuda a cuidar el cabello y el cuero cabelludo desde el interior.
Con un completo kit de reparación capilar —que incluya tratamientos reparadores de alta calidad, productos de protección y buenos hábitos de cuidado diario— podrás disfrutar de un cabello suave, brillante y con un aspecto saludable durante todo el año.
Si buscas un asesoramiento personalizado adaptado a las necesidades de tu cabello, visita tu salón Davines más cercano y consulta con uno de nuestros expertos.








